 Querida Paula,
Quería saber si podrías hablar acerca de los dos últimos dispositivos portátiles para acabar con el acné, ThermaClear y Zeno. Tengo curiosidad por saber si realmente sirven o si uno es mejor que el otro. ¡Cualquier comentario que pudieras hacer me sería de gran utilidad! Parecen ser maravillosos para tratar el acné sin tener que consultar a un dermatólogo.
Krissy, por correo electrónico
Querida Krissy,
Los dispositivos Thermaclear ($145 dólares) y Zeno ($89-$200 dólares, dependiendo del modelo que elijas) usan calor (energía térmica) para combatir las bacterias que contribuyen al acné. Se venden como una buena opción para casos de acné leve a moderado donde hay barros individuales más que erupciones que cubran el rostro entero y ciertamente no son buenos para tratar el acné quístico o nodular. Estos dispositivos son muy limitados, pero eso no detendrá a miles de personas de probarlos pese a su costo elevado, considerando que son una simple máquina emisora de calor.
Ambos dispositivos operan con pilas y prometen lograr más o menos lo mismo. Por supuesto, ambos productos se describen como únicos y distintos del otro pero para todo fin práctico, funcionan del mismo modo. Lo que sí es diferente es su costo. Cada dispositivo portátil emplea una punta que se tiene que desechar y reemplazar. El dispositivo Thermaclear emplea una punta de cromo que puedes usar durante un año antes de tener que reemplazarla. En el caso del dispositivo Zeno, se puede usar la punta durante un número fijo de tratamientos antes de que tengas que reemplazarla (y los juegos de puntas no son baratos; cuestan entre $19 y $25 dólares). El número de tratamientos que puedes realizar depende del dispositivo Zeno que elijas. Por ejemplo, el Zeno Mini ofrece 45 tratamientos (es decir, 45 tratamientos de barros individuales, donde un barro se trata con una punta y una punta no sirve para hacer tratamientos del rostro completo), y el Zeno MD ofrece 150 tratamientos (es decir, se pueden tratar 150 barros individuales).
En contraste, Thermaclear ofrece un dispositivo cuya punta de tratamiento dura un año de uso y la punta de reemplazo cuesta $19.95 dólares. Sin duda alguna, el dispositivo Zeno es más costoso tanto por su precio inicial como a la larga y entre más lesiones de acné tengas, más dinero gastarás.
La venta de ambos productos definitivamente va dirigida a quienes tienen erupciones leves de acné, como ese barro enorme que sale una vez al mes o un grupo de barritos que salen alrededor de la nariz o en la barbilla. Pero es fácil pasar por alto las limitaciones de estos dispositivos y tratar de usarlos para controlar problemas de acné más severos. No obstante, la buena noticia es que ninguna de ambas compañías vende sus productos como el único tratamiento que necesitarás para el acné.
Las instrucciones de uso de ambos dispositivos son muy similares: debes esperar a que el dispositivo se cargue y cuando esté listo (lo que se indica con luces de colores en ambos dispositivos), colocas la punta de tratamiento directamente sobre el barro y se genera un pulso de calor controlado. Debes sostener el dispositivo sobre el barro durante 2 ½ minutos y según la página de Internet del dispositivo Zeno “puedes eliminar un barro en dos horas”. El dispositivo Thermaclear sólo necesita 2,5 segundos por barro, lo que significa que también es el dispositivo más rápido de los dos.
El calor es lo que hace que ambos dispositivos sean capaces de acabar con los barros. El “estallido” de calor ocurre rápidamente y no hay riesgo de que te quemes la piel si lo usas según las instrucciones. En el caso de ambos, también deberás esperar varios segundos a que se vuelva a cargar antes de tratar otro barro. Se recomienda usarlos dos veces al día y dependiendo del número de barros que quieras tratar, eso te puede llevar mucho tiempo. ¿Y se supone que esto es más barato y más rápido que consultar a un dermatólogo o que usar tratamientos que se venden sin receta? ¿Esto le sonará cierto o al menos posible a alguien? ¡Ciertamente no a mí!
Otra afirmación que hacen los fabricantes del dispositivo Thermaclear que probablemente le resultará atractiva a muchos consumidores es que su producto ha sido aprobado por la Dirección de Alimentación y Fármacos (FDA por sus siglas en inglés). No mencionan que haya sido específicamente aprobado para algo, pero el propósito es dar a entender que el producto Thermaclear goza de un cierto “estatus” especial o, al menos, sembrar la semillita en la mente de los consumidores para que piensen que este dispositivo es mejor porque ya pasó por algún tipo de proceso de aprobación de la FDA. ¿Pero qué crees? Los dispositivos emisores de calor como el Thermaclear se clasifican como instrumentos láser Clase II. Eso suena impresionante pero sólo significa que es un tipo de láser o dispositivo emisor de luz visible que puede dañar los ojos si la apuntas directamente hacia ti y fijas la mirada en ella.
Para darte una idea de lo que es, otro ejemplo de un producto láser Clase II es el apuntador láser común, como el que se usa en los salones de clases o en las reuniones de negocios. Ya no suena tan elegante ni sofisticado, ¿no es verdad? Un dispositivo emisor de luz Clase II no requiere receta ni supervisión médica, razón por la cual estos dispositivos se pueden vender sin restricciones (bueno, aparte de las precauciones que dicta el sentido común acerca de cualquier dispositivo emisor de luz).
A estas alturas, has de estar ansiosa por saber si hay una razón legítima por la cual sería una buena idea invertir en estos dispositivos y si realmente son una gran adición a una rutina antiacné, o bien, si tan sólo son un malgasto de dinero. La respuesta rápida es que ambos dispositivos si podrían funcionar, pero lo bien que funcionen para ti dependerá de la severidad y persistencia de tu acné y de qué otra cosa estés haciendo para resolver el problema. Ambos dispositivos son buenos para tratamientos puntuales y no para el cuidado diario de tu cutis.
El tipo de energía térmica que producen estos dispositivos cuando están en contacto directo con un barro tiene un efecto oxidante en las porfirinas. Las porfirinas son sustancias naturales que forman parte del protoplasma (estructura líquida) de las células. Al parecer, las bacterias que causan el acné son capaces de sintetizar y almacenar grandes cantidades de porfirinas. Cuando las porfirinas se exponen al calor y a la luz, alcanzan un estado excitado y ocurre una reacción química que da lugar a una molécula adicional de oxígeno. De forma similar a la manera en que el peróxido de benzoilo funciona en las lesiones de acné, el oxígeno adicional mata a las bacterias que causan el acné, reduciendo así el tamaño y la severidad de un barro [Fuentes: Journal of Cosmetic and Laser Therapy (Revista de terapia cosmética y de láser), junio de 2005, páginas 63-68; y junio de 2004, páginas 91-95].
Lo que no queda muy claro es si los dispositivos Thermaclear y Zeno tienen una potencia suficiente en cada pulso de luz como para causar un efecto significativo en el acné. No hay estudios de investigación revisados por colegas y publicados que comprueben que alguno de estos dos dispositivos sea eficaz (los estudios publicados han usado otros dispositivos que les están disponibles a los médicos y no al público en general). En vez, cada compañía ha realizado ensayos clínicos con resultados asombrosos, pero eso es de esperarse. Si consideramos el costo de estos dispositivos, estas compañías ciertamente no van a publicar ensayos clínicos que demuestren que sus tratamientos brindan resultados regulares o malos o resultados que palidecen en comparación con lo que pueden lograr los tratamientos de luz que administran los médicos.
Es interesante notar que en ninguno de estos ensayos clínicos se comparó algunos de estos dispositivos emisores de luz con una rutina antiacné sensata o con el tratamiento puntual de un barro con ácido salicílico o peróxido de benzoilo. Con base en como se supone que debieran funcionar estos dispositivos, sí es posible que haya cierta reducción, pero no podemos saber qué tan mejores podrían ser los resultados si se usara una rutina antiacné eficaz como control (o en combinación con uno de estos dispositivos, que bien podría ser un método preferible). La página de Internet de Thermaclear menciona que sus ensayos clínicos demostraron que el dispositivo se puede usar junto con peróxido de benzoilo, lo cual es lindo, pero siguen sin decir si el peróxido de benzoilo funcionó o funcionaría mejor que el Thermaclear. No se hace mención alguna de otros ingredientes activos antiacné como ácido salicílico, ácido glicólico o productos con vitamina A que se vendan con receta médica. En resumen, la información que se da acerca de estos dispositivos es limitada; incluye afirmaciones que suenan maravillosas, pero pocas pruebas científicas para apoyarlas.
En el caso del dispositivo Zeno, los fabricantes dicen que ninguno de los dispositivos emisores de calor/luz que se usan en los consultorios para tratar el acné han demostrado ser tan eficaces como el dispositivo Zeno. Esa es una afirmación engañosa porque hasta ahora, no se ha realizado ningún estudio comparativo. Además, la poca investigación que se ha hecho del tratamiento del acné con luz y calor se ha realizado con máquinas que sólo les están disponibles a los médicos y que han sido diseñadas para ser más potentes en comparación con la cantidad de energía que producen estos dispositivos de uso casero.
Si decides probar cualquiera de ambos dispositivos, yo recomiendo que los adquieras de Sephora porque cuentan con una excelente política de devoluciones si llegaras a decidir que el dispositivo Thermaclear o Zeno no es para ti. Y de algo sí puedes estar segura: ni el Zeno ni el Thermaclear sirven como sustituto de una rutina antiacné confiable ni para descartar los consejos que te haya dado el dermatólogo que esté trabajando junto contigo para lograr controlar tu acné.
|